1. Bangkok

Los ladyboys, los templos budistas y opulentos Grandes Palacios son solo tres razones para parar en la capital de Tailandia. Aléjate de Khao San Road y sus puestos de comida barata para descubrir una cara mucho más seductora de la antigua Siam. Huye del ruido de la ciudad y pasea en barca por los canales para ver los templos con mucha más tranquilidad; o apúntate a Tai Chi en las orillas del río en el parque Lumphini. Después de un duro día de turismo, recarga pilas en Thip Samai, el mejor lugar de Bangkok para tomar pad thai.

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2. Chiang Mai

Toma el tren nocturno a Chiang Mai desde Bangkok y despierta entre algunas de las montañas más altas de Tailandia, perfectas para unos cuantos días de senderismo en la jungla. Acércate a alguno de los santuarios de elefantes que hay en la zona y pásalo genial bañándoles y dándoles de comer. Pero antes asegúrate de que los beneficios de la actividad se destinarán a proteger a estos animales tan nobles. Si lo que te va es la gastronomía, apúntate a un curso de cocina tailandesa en una de las escuelas o granjas orgánicas que hay en este lugar tan especial en las alturas.

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3. Pai

Con reputación de ser un destino de montaña un poco hippie, Pai está a 80 quilómetros al norte de Chiang Mai y es el lugar perfecto para dejarte mimar con un masaje o un spa (o dos). Hogar de incontables cascadas y fuentes naturales, los días volarán a base de masajes tailandeses. Empieza el día relajándote en tu bungaló privado antes de probar uno de los platos tradicionales de la zona y un gran favorito entre los mochileros: tortitas de plátano.

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4. Krabi

Krabi, en la costa Oeste de Tailandia, es un lugar muy popular entre los que van a visitar Koh Phi Phi, donde se rodó la película “La Playa”, así como otros 80 islas que están a un corto viaje en barca. Sin embargo, Krabi también es la puerta de entrada a muchísimos parques naturales, entre los que está Railey. Toma un bote desde Ao Nang hasta Railey y visita sus fascinantes cuevas, haz escalada sobre roca o sencillamente disfruta de los atardeceres románticos sobre el Mar de Andamán desde el mirador de la península.

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5. Kanchanaburi

Suspendido al borde de una cordillera de montañas, el clima fresco de esta ciudad pequeña es un verdadero alivio para los que necesiten tomar aire después de sufrir el calor del centro de Tailandia. Es posiblemente conocido sobre todo por su famoso puente sobre el Río Kwai, parte del ferrocarril de Birmania y escenario de una película sobre la II Guerra Mundial que protagonizó el genial Alec Guinness. Una vez al año el pueblo entero se disfraza para recrear la batalla con un espectáculo de fuegos artificiales impresionante. El cercano Templo del Tigre, además, te permitirá acercarte e interactuar como nunca con estos grandes felinos.

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6. Koh Li Pe

Aquí encontrarás algunas de las playas más vírgenes e inmaculadas de Tailandia. La playa de Pattaya es la principal, y allí encontraréis desde resorts de cinco estrellas hasta bungalós junto al mar. Para una experiencia insular algo más remota, id hacia el oeste de Koh Li Pe hasta Sunset Beach para, como su nombre indica, disfrutar de unas vistas del atardecer espectaculares. Está a tiro de piedra (más bien a una hora en barco) de Langkawi en Malasia, por si te apetece explorar un poco más.

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7. Koh Tao

Hogar de algunos de los mejores lugares para hacer submarinismo del mundo, Koh Tao, o la Isla de las Tortugas, es la meca tanto para los novatos como para los más profesionales. Es también uno de los lugares más baratos del mundo para conseguir el certificado de submarinista. Y, además, podrás nadar con todo tipo de animales acuáticos exóticos, como por ejemplo tiburones o tortugas verdes. Por la noche, date un paseo por los bares que llenan la playa de Sairee o vete a la playa de Thian Og a ver el atardecer en solitud.

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8. Phuket

Phuket, la isla más grande de Tailandia, es un lugar de parada obligada en cualquier ruta turística. Pero quédate unos cuantos días y te darás cuenta de que hay mucho más que resorts llamativos y spas caros. Si quieres ver qué tal se te da el Muay Thai, o tan solo te apetece ponerte en forma encontrarás muchos gimnasios que ofrecen cursos desde un día hasta un mes. Si la lucha no es lo tuyo, intenta ver qué tal se te da el kitesurf en la bahía de Chalong durante los meses de invierno.

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9. Parque Nacional de Khao Sok

El Parque Nacional de Khao Sok, en el sur de Tailandia, acoge el bosque tropical de hoja perenne más antiguo del mundo. Descúbrelo a pie con una ruta de senderismo o apúntate a un safari en jeep a través de la jungla, para ver a fauna local como los gibones (una especie de monos pequeños), ciervos y jabalís salvajes. Si quieres más emociones, puedes probar el tubing (el último deporte de aventura de moda) o ir en canoa por el lago Cheow Larn, donde también te puedes alojar en un bungaló flotante privado.

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10. Phanom Rung

Este complejo de santuarios hindús se ubica sobre la cima de un volcán extinto en la zona del noreste de Tailandia y fue construido para representar el Monte Kailash, el hogar sagrado del dios Shiva. Es uno de los ejemplos de arquitectura jemer más importante del país y tiene más de mil años. En abril, cuando el sol se alinea a través de las 15 puertas del santuario, el parque organiza un festival y los visitantes pueden acampar en la zona.

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